
Según Carr Gregg los principales factores de la nomofobia son el aburrimiento, la soledad, ente otros. En la actualidad la mayoría de la población mundial cuenta un teléfono móvil, se ha revelado que el 53% de las personas que tienen teléfonos móviles, padecen de nomofobia, es decir, miedo irracional de salir a la calle, sin su teléfono. De este síndrome hablaremos hoy, no solo para poner atención en los aspectos negativos de las nuevas tecnologías, sino también reflexionar sobre el uso de cada una de ellas.
¿Pero qué tan peligroso es la nomofobia? Encontramos que las personas utilizan teléfonos móviles más de tres horas al día, tienen un mayor riesgo de adquirir nomofobia, con esto aumenta el peligro de accidentes, según un reporte el 25% de personas con esta fobia, tuvieron accidentes mientras enviaban un mensaje o hablaban por teléfono.
Otro peligro que puede producir la nomofobia, es la dependencia a los demás, ya que se suelen estar conectados la mayoría de tiempo, y todo esto puede causar un problema de autoestima y de relación.
Otras de las consecuencias peligrosas de la nomofobia, es el insomnio, este problema se presenta porque las personas no pueden a pagar sus teléfonos móviles por tanto se ven interrumpidos durante sus horas de sueño, esta fobia también daña las relaciones afectivas, ya que por el uso y el tiempo que se dedica al teléfono móvil podemos alejar a las personas que están a nuestro alrededor.
Sin embargo el uso de la tecnología puede ser muy útil, pues nos permite estar constantemente en conexión con casi todos los rincones del planeta, la incomunicación que podamos tener si dejamos los teléfonos móviles nos puede llegar a producir una sensación de ansiedad de poder comunicarnos y tener la atención que anhelamos de otras personas, nos invade y nos hace desear intensamente el momento en que volvamos a estar conectados.
Este síndrome es más común en los adolescentes, pues tiene más necesidad de ser aceptados por los demás y están familiarizados con nuevas tecnologías.
Tras un estudio realizado por Jonathan Garcia Allen, el problema principal no son las nuevas tecnologías, si no el uso patológico de las mismas, por lo cual la clave no está en restringir el uso total de teléfono sino en reflexionar sobre el uso importante y correcto de este aparato tecnológico.
Para vencer la nomofobia es importante reconocer que tenemos el síndrome y poder aplicar en nuestra vida, técnicas y terapias necesarias para evitar seguir con la nomofobia. A continuación te damos consejos que te ayudaran a terminar con este síndrome:
Pasa sin tu teléfono unos cinco minutos al día, después diez, después quince.
Comienza a visitar lugares donde no haya muy buena cobertura o se deba poner en silencio el teléfono.
Apaga tu teléfono por las noches y aleja o apaga tu teléfono durante las comidas o reuniones familiares.
Planifica espacios y salidas sin tu teléfono móvil.
Finalmente, aunque tenemos grandes posibilidades y herramientas dentro de un teléfono celular, siempre debemos tener en cuenta que un teléfono móvil no hace parte de nuestra identidad, obviamente los teléfonos deben ser utilizados como herramientas y no deben obstruir nuestra identidad o causar daños mentales.